Alejandro Sejanovich
Este vino blanco es el resultado de un proceso cuidadosamente elaborado que combina tradición y técnica para resaltar las características únicas de estas cepas tradicionalmente cultivadas en Mendoza: Chenin Blanc, Semillón y Chardonnay.
En nariz, destacan aromas de frutas maduras, flores blancas sutiles y notas de frutos secos. Elegante, con acidez equilibrada, textura cremosa. Complejo y de gran personalidad.
Tortoka, que en euskera significa "racimo apretado," nace de la amistad entre Alejandro Sejanovich, enólogo y viticultor argentino, e Iñaki Otegi, químico y enólogo vasco. Unidos por la visión de crear vinos que reflejen su origen, combinan tradición y técnica. Este blanco de guarda es un homenaje a la amistad, esa que trasciende el tiempo y nos conecta con lo esencial.
Las uvas se someten a un prensado oxidativo para obtener un vino blanco con potencial de guarda. El mosto fermenta espontáneamente en barricas de 500 litros con levaduras autóctonas.
Criado en barricones de 500 lt durante 2 años, luego el vino es estibado en botella durante cuatro años antes de su lanzamiento.
$56.000,00
| Método de pago | Descuento | Precio Final |
|---|---|---|
| Efectivo | 15% | $47.600,00 |
| Transferencia | 10% | $50.400,00 |
Alejandro Sejanovich
Este vino blanco es el resultado de un proceso cuidadosamente elaborado que combina tradición y técnica para resaltar las características únicas de estas cepas tradicionalmente cultivadas en Mendoza: Chenin Blanc, Semillón y Chardonnay.
En nariz, destacan aromas de frutas maduras, flores blancas sutiles y notas de frutos secos. Elegante, con acidez equilibrada, textura cremosa. Complejo y de gran personalidad.
Tortoka, que en euskera significa "racimo apretado," nace de la amistad entre Alejandro Sejanovich, enólogo y viticultor argentino, e Iñaki Otegi, químico y enólogo vasco. Unidos por la visión de crear vinos que reflejen su origen, combinan tradición y técnica. Este blanco de guarda es un homenaje a la amistad, esa que trasciende el tiempo y nos conecta con lo esencial.
Las uvas se someten a un prensado oxidativo para obtener un vino blanco con potencial de guarda. El mosto fermenta espontáneamente en barricas de 500 litros con levaduras autóctonas.
Criado en barricones de 500 lt durante 2 años, luego el vino es estibado en botella durante cuatro años antes de su lanzamiento.